Fichas para traballar as competencias sociais en nenos e nenas

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Fichas de habilidades sociales

Las habilidades sociales, son unas habilidades básicas para el bienestar de la persona. Desarrollar las competencias sociales que nos permiten relacionarnos de manera adecuada con los demás desde un primer momento, es un objetivo básico de la educación.
La importancia del desarrollo de las competencias sociales
Las competencias sociales, se aprenden en el proceso de socialización, es decir, a través de la interacción con los demás. Sin embargo, en muchas ocasiones los niños y niñas presentan dificultades en la adquisición de las habilidades sociales básicas, es por ello que debemos insistir y estimularles.
Dadas las problemáticas que nos encontramos hoy en día tanto en las aulas como en la calle, es muy importante prestar atención a este aspecto de la educación del niño o niña. Si le enseñamos a respetar a los demás, así como a tener habilidades para defenderse sin dañar a los demás, estaremos avanzando en su bienestar.
Fichas para trabajar las competencias sociales
Cierto es que sin la interacción de los demás no podemos desarrollar las competencias sociales, y que por lo tanto las fichas son un recurso complementario que ayude al ensayo de estas habilidades y a la reflexión sobre las maneras de relacionarse.

Son fichas que han de trabajarse con un adulto, y que utilizan la imagen para conseguir que el niño o niña se identifique y reflexione sobre diferentes situaciones sociales y su posible actuación en las mismas. La orientación del adulto como figura que guie su reflexión es muy importante. También podemos emplear las fichas para una reflexión conjunta y conseguir un debate.

Para descargar as fichas, preme na imaxe:


Habilidades sociais: educar para as relacións sociais

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Habilidades sociales

Las habilidades sociales son un conjunto de capacidades que permiten el desarrollo de un  repertorio de acciones y conductas que hacen que las personas se desenvuelvan eficazmente en lo social.  Estas habilidades sociales en niños son algo complejo ya que están formadas por un amplio abanico de ideas, sentimientos, creencias y valores que son fruto del aprendizaje y de la experiencia. Todo esto va a provocar una gran influencia en las conductas y actitudes que tenga la persona en su relación e interacción con los demás.
Es fundamental prestar especial atención al desarrollo de habilidades sociales, ya que en primer lugar son imprescindibles para la adaptación de los niños y niñas al entorno en el que se desarrollan sus vidas, y posteriormente estas habilidades les van a proporcionar las herramientas para desenvolverse como adultos en la esfera social, siendo la base clave para sobrevivir de manera sana tanto emocional como laboralmente.
La falta de un desarrollo adecuado de las habilidades sociales infantiles

La falta o escaso desarrollo de habilidades sociales, puede ser algo doloroso para las personas. Los seres humanos vivimos en sociedad, es parte de nuestra naturaleza, es por ello que la comprensión de las relaciones y de las demás personas es algo imprescindible para una vida emocionalmente sana. Y esto tiene repercusión en los demás ámbitos de la vida, escolar, laboral, sentimental, personal, etc.

Puntos claves de las Habilidades sociales

  • Se adquieren a través del aprendizaje. No son innatas, los niños y niñas desde el nacimiento aprenden a relacionarse con los demás. Se sienten de determinada manera, tienen determinadas ideas y actúan en función de estas.
  • Son reciprocas por naturaleza. Estas habilidades, requieren para su desarrollo la relación con otras personas.
  • Incluyen conductas verbales y no verbales. Es tan importante lo que se dice como otros aspectos que no se dicen.
  • Están determinadas por el reforzamiento social (positivo o negativo). Determinadas conductas se repiten si tienen un refuerzo interpretado como positivo (acorde con sus ideas y sentimientos) o negativo (en desacuerdo).
  • Son capacidades formadas por un repertorio de creencias, sentimientos, ideas y valores. Estos son la base de la conducta social. Las personas interpretan las situaciones y deciden la actuación.
  • Están interrelacionadas con el autoconcepto y la autoestima. Los resultados de las relaciones sociales influyen en el autoconcepto y la autoestima y estos a su vez son cruciales para las diferentes conductas en el medio social.
  • Son necesarias para el desarrollo integral de las personas. La persona se desarrolla y aprende en interacción con los demás.
 ¿Cuáles son las habilidades sociales básicas?

  • Apego: capacidad de establecer lazos afectivos con otras personas.
  • Empatía: capacidad de ponerse en el lugar del otro y entenderle.
  • Asertividad: capacidad de defender los propios derechos y opiniones sin dañar a los demás.
  • Cooperación: capacidad de colaborar con los demás para lograr un objetivo común.
  • Comunicación: capacidad de expresar y escuchar. Sentimientos, emociones, ideas, etc.
  • Autocontrol: capacidad de interpretar las creencias y sentimientos propios y controlar los impulsos.
  • Comprensión de situaciones: capacidad para entender las situaciones sociales y no tomarlas como algo personal, o culparse de determinadas cosas.
  • Resolución de conflictos: capacidad para interpretar un conflicto y sacar alternativas de solución al mismo.

 ¿Cómo desarrollar las habilidades sociales en niños?

Las habilidades sociales se aprenden y desarrollan a lo largo del proceso de socialización, como resultado de la interacción con otras personas. Este desarrollo se produce fundamentalmente en la infancia, los primeros años de vida son fundamentales para el aprendizaje de estas habilidades.
Se aprenden y desarrollan a través de los siguientes procesos:

  • Experiencia directa. Los niños y niñas están rodeados de personas y desde una edad muy temprana comienzan a ensayar las conductas sociales. Se producen determinadas experiencias que los pequeños van interpretando e incorporan esas interpretaciones a su forma de pensar y actuar.
  • Imitación. Los pequeños aprenden por lo que ven de las personas que son importantes para ellos. Imitaran aquellas conductas sociales que observan en los adultos más cercanos, pero no solo las conductas, también aprenderán de estos la manera de interpretar las situaciones y hasta de sentirse en determinados momentos.
  • Refuerzos. Los refuerzos sociales que tengan sus conductas, ya sea de los adultos y/o iguales van a hacer que los niños y niñas desarrollen determinadas conductas y otras.

Problemas provocados por falta o escaso 
desarrollo de las habilidades sociales

  • Problemas de autoestima. Los niños y niñas con pocas habilidades sociales, tendrán problemas para desenvolverse en su entorno social. Esto les llevará a pensar que es por ellos y su autoestima bajará. La imagen de sí mismos será negativa. Esto hace a su vez, que sus habilidades sociales sean escasas, la influencia es mutua.
  • Dificultad para expresar deseos y opiniones. Las personas que no tengan unas buenas capacidades sociales, tendrán dificultades para saber y poder expresar lo que desean y lo que opinan.
  • Dificultades para relacionarse con los demás. La falta de habilidades sociales, puede llevar a una timidez excesiva y dificultad para hacer amigos y relacionarse. En nuestra sociedad, es imprescindible relacionarse con los demás.
  • Problemas escolares. Puede producirse también este tipo de problemas, debido a la inadaptación social, llegando incluso a provocar fracaso escolar.
  • Malestar emocional. Las personas necesitamos de los demás, la compañía y la estima de las demás personas son fundamentales para nuestro día a día y para nuestro equilibrio emocional. La ausencia de relaciones sociales puede llevar por tanto un malestar emocional asociado.

Pautas para el desarrollo de las Habilidades en niños

Las habilidades para afrontar con éxito de forma sana las relaciones con los demás se desarrollan progresivamente a lo largo de la infancia y la adolescencia. En este periodo se producen las estrategias que van a ser las bases de las futuras relaciones de adultos, ya sean de amistad, de pareja, laborales, etc.
Por ello debemos prestar especial atención al desarrollo de estas capacidades.


  • Cuida la autoestima de los pequeños. Ayúdales a formar una imagen positiva de sí mismos. Tendrán la fuerza para desenvolverse socialmente y no culparse de aquellas situaciones que no son positivas para ellos. Para ello critica la acción y no a la persona; proponles metas pero que sean adecuadas; utiliza los elogios pero que sean realistas.
  • Transmite valores a los niños y niñas. Deben aprender a valorarse a sí mismos y a los demás. Enséñales a respetar, tolerar y escuchar.
  • Sirve de ejemplo para ellos. En tus relaciones con ellos y con los demás, actúa de forma coherente y transmitiendo lo que quieres que hagan ellos.
  • Habla con ellos y trabaja las creencias e ideas que tienen. Ante determinadas situaciones sociales que te ocurran a ti y/o a ellos explícales la situación, ayúdales a entender. Si por ejemplo alguien nos contesta mal, debemos explicar a los niños y niñas que esa contestación probablemente no tenga que ver con nosotros, simplemente las personas tienen sus vidas y probablemente estén enfadados por algo. No debemos por tanto tomarlo como algo personal, pero tampoco debemos dejar que nos hablen mal. Enséñales entonces con tu ejemplo a responder a estas situaciones de forma asertiva.
  • Fomenta la capacidad de escuchar y entender a los demás. Para ello escúchales tú a ellos y enséñales a escuchar a los demás. Que entiendan que podemos aprender muchas cosas si escuchamos lo que los demás nos dicen.
  • Emplea los refuerzos. Refuerza socialmente aquellas conductas adecuadas, como escuchar al otro o responder con educación, en esos casos interactuamos socialmente con los pequeños y refuerza negativamente las conductas inadecuadas, los gritos, la falta de escucha, etc. no interactúes con ellos en estos casos.
  • Procura dotar a los niños y niñas de un ambiente rico en relaciones. Es importante que los pequeños tengan diferentes experiencias sociales, para que experimenten, aprendan y pierdan el miedo a determinadas situaciones.
  • Anima a los pequeños a participar en diferentes grupos o hacer actividades con otras personas, sin que sea necesaria tu presencia. Es importante que los niños y niñas aprendan a desenvolverse solos, sin la protección de las figuras de los adultos.
  • Cuando los pequeños pasen por alguna situación social de rechazo o negativa de alguna manera, debes dejar que pasen por ellas, pero explícales la situación.

Como fomentar as habilidades sociais en adolescentes

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Importancia de fomentar las habilidades sociales en los adolescentes

Fomentar  habilidades sociales en los adolescentes no es tarea fácil; porque  la mayoría de ellos  son irrespetuosos con los padres, maestros y toda persona que represente autoridad, pero es necesario utilizar diferentes herramientas, ya que en esta etapa requieren de una constante asesoría, para de esta forma no seguir caminos incorrectos como el de la drogadicción.
Las habilidades sociales se fundamentan en los valores que deben tener las personas para desenvolverse de forma apropiada en sociedad. El desarrollo de estos valores debe iniciar en la infancia, pero se deben fortalecer en la etapa de la adolescencia, para que así se tengan en cuenta en el momento de tener que tomar una decisión difícil.
Fomentar  habilidades sociales en los adolescentes  es  una tarea difícil, que requiere de mucha paciencia por parte de los padres y maestros, no es apropiado dejarse provocar por los mismos, ni tratarlos con violencia para que adopten el comportamiento deseado.

10 Consejos para fomentar habilidades sociales en los adolescentes

  1. Para que los adolescentes se motiven a tener comportamientos adecuados es importantes ayudarlos a que establezcan lazos afecticos con otras personas, ya sean de la familia o amigos.
  1. Es necesario desde que son niños mostrarle la importancia a los hijos de ponerse en el lugar de los demás, con esto cuando llegan a la etapa de la adolescencia, solo se les debe recordar la importancia de ser tolerantes con los demás.
  1. En muchas ocasiones los adolescentes reaccionan de forma agresiva porque se sienten vulnerables, ante esto para fomentar las habilidades sociales en los adolescentes se les debe aprender a defender los derechos propios sin agredir a los demás.
  1. En muchas ocasiones los adolescentes se sienten solos e incomprendidos, para lo cual los padres deben sacar un tiempo para escucharlos y realizar actividades juntas, de esta manera podrán consultar en el momento que se esté pasando por situaciones difíciles.
  1. Aunque es importante estar con los hijos en las diferentes etapas, no se les deben solucionar todos los problemas, sino guiarlos, para que de esta forma adquieran la capacidad de solucionar las situaciones que están a su alcance.
  1. En ocasiones los jóvenes de esta edad no se conocen bien, por lo cual es importante mostrarle las cosas positivas que tienen y ayudarlos a que las desarrollen.
  1. Aunque es verdad que se debe tratar de ser amigo de los hijos, también es necesario establecer normas y limites, para que así los adolescentes se pueden adaptar a los diferentes espacios.
  1. El ambiente del hogar debe ser apropiado, esto quiere decir que no se debe pelear, gritar o hasta agredir a las personas que se encuentren en este ambiente, para que los hijos harán lo mismo.
  1. El estrés es uno de los estados frecuentes en los adolescentes, para fomentar las habilidades sociales en los adolescentes es necesario motivarlos a que realicen actividades, que hagan expulsar las cargas, entre estas actividades se encuentran los deportes.
  2. La unión familiar hace que los adolescentes enfrenten esta etapa de forma positiva, ya que saben que cuentan con el apoyo de la familia.

Que son as dificultades coas habilidades sociais e como tratalas

Autoría: Mª José Roldán Prieto
Republicado con autorización de: http://www.educapeques.com


Qué son las dificultades con las habilidades sociales

La mayoría de nosotros sabemos que las habilidades sociales son imprescindibles para poder interaccionar adecuadamente con el mundo que nos rodea y con las personas que están en nuestro entorno. Las habilidades sociales adecuadas ayudarán a que los niños tengan relaciones exitosas con los miembros de la familia, los compañeros u otros adultos. La extensión y el impacto de las habilidades sociales variarán con el niño, dependiendo de su temperamento, su carácter y la naturaleza de las relaciones sociales.

Llevarse bien con los demás es muy importante para poder desarrollarse de forma equilibrada, ya que conseguirlo les ayudará a fomentar su autoestima y la confianza en sí mismo. Las habilidades sociales son fundamentales para que los niños y niñas se adapten al entorno en el que se desarrollan y así aprenderán a interactuar de forma que les ayudará a convertirse en adultos de éxito. Las dificultades en las habilidades sociales en cambio, pueden hacer que se entorpezca un buen desarrollo y equilibrio emocional en los niños.

Efectos de las dificultades con las habilidades sociales en un niño

Cuando existen problemas en la interacción social puede haber problemas en el desarrollo del niño/a. La interacción social consiste en tres elementos básicos:
  • Ingreso social: notar y comprender el habla de otras personas, inflexión vocal, lenguaje corporal, contacto visual e incluso conductas culturales.
  • Proceso interno: interpretar lo que otros te comunican, así como reconocer y administrar tus propias emociones y reacciones.
  • Éxito social: como una persona se comunica y reacciona con los demás, a través del habla, los gestos y el lenguaje corporal.
Si un niño presenta problemas con sus habilidades sociales habrá que trabajar sobre estos tres puntos básicos para poder poner remedio y que el pequeño pueda coger más confianza en sí mismo y que se dé cuenta de que puede mejorarlas.

Señales de alarma en la falta de habilidades sociales

Cuando hay problemas en las habilidades sociales los padres deben estar atentos puesto que hay algunas señales que se deben valorar para saber si realmente es un problema grande. Por ejemplo, el niño puede tener baja autoestima porque no sabe cómo desenvolverse en diferentes contextos y esto le ocasiona malestar general al existir un pensamiento negativo hacia uno mismo.
El niño con problemas en las habilidades sociales puede tener dificultades a la hora de comunicarse con los demás, de expresar sus sentimientos, emociones o simplemente sus opiniones o deseos sobre algo en concreto.
Todo esto le puede ocasionar una gran dificultad para hacer o mantener a los amigos y también esta misma inadaptación social puede crearle problemas escolares y dificultades en el aprendizaje. Si no se siente bien emocionalmente puede tener problemas a la hora de concentrarse en el aprendizaje académico.

Cómo tratar las dificultades con las habilidades sociales

Para tratar las habilidades sociales lo mejor es hacerlo a través del apoyo incondicional del adulto, la guía y también el juego de roles. Un niño en casa, donde está en un entorno seguro, puede jugar con sus padres y hermanos a juegos de roles e interpretar escenas cotidianas de interacción social y así poder practicar las habilidades sociales. De esta manera y con la guía de sus padres, podrá adquirir las habilidades necesarias para poder ponerlas en práctica en un contexto real.

En caso de que la falta de habilidades sociales genere grandes problemas en la calidad de vida de los niños y les provoque un gran malestar emocional, entonces habrá que buscar otras formas de tratamiento para las habilidades sociales. En este caso, lo ideal es buscar a un psicólogo infantil para poder trabajar las habilidades sociales con el niño o la niña de forma mucho más específica y concreta. Así poco a poco el niño o niña podrá trabajar diariamente para mejorar en sus habilidades y conseguir una mayor autoestima en sí mismo/a.



As cores no debuxo infantil

Autoría: Sara Tarrés
Republicado con autorización de: http://www.mamapsicologainfantil.com

  
Siguiendo con los artículos dedicados a los dibujos infantiles, a su importancia para el desarrollo y a la interpretación que podemos realizar de ellos, el artículo de hoy se centra en los colores que utilizan nuestros hijos para pintar y qué es lo que pueden significar.

Algunos padres me han preguntado qué puede significar que su pequeño de 3 años solo utilice el color marrón o negro, que no le guste pintar con otro color o bien que su hijo o hija utiliza todos los colores para pintar un elemento.
¿Qué significa cada color en el dibujo infantil? Esta es la pregunta que a lo largo de este artículo intentaré dar respuesta. Aunque como siempre cuando se trata de analizar e interpretar dibujos infantiles debemos ser cautelosos y no realizar deducciones a la ligera.




Los psicólogos infantiles detectamos en los dibujos de los niños posibles problemas y rasgos de su personalidad 



Los dibujos infantiles, como producción artística, que realizan nuestros pequeños son  muy ricos en detalles y cuando pretendemos interpretar algo de su significado no podemos ni debemos reducirlo solo a la diversidad de colores que ha utilizado. Debemos fijarnos en otros muchos elementos, como ya hemos explicado en el artículo “Dibujos infantiles: 10 claves para interpretar los dibujos de nuestros hijos, es decir , debemos realizar un análisis más global que incluya factores como la edad, el tamaño, forma del trazo, ubicación en el espacio, etc


Pero dicho esto, uno de los modos más visibles de observar cómo nuestro hijo o cualquier otro niño se plantea la vida es mediante la elección de colores que realiza cuando pinta

La elección del color en el niño puede depender de varios factores (su estado emocional, los colores que estén a su alcance en ese momento, el entusiasmo que despierte en él determinado color, la forma del lápiz…) Es común que el niño elija un color influenciado por alguno de estos factores y no use el color considerado “correcto” por los adultos, ya que su principal intención es expresar sus gustos o divertirse.

Los dibujos son una excelente herramienta para llegar al mundo interior de nuestros hijos, para conocerlos un poco más, así que si los observamos bien y prestamos atención a cada detalle podremos adentrarnos un poco más en su modo de ser y de entender el mundo. Miremos ahora los colores que ellos utilizan en sus trazos. ¿Prefiere los tonos pasteles o los intensos? ¿Utiliza muchos olores o solo pinta con algunos?


  • Un niño que escoge muchos colores es un niño alegre, expresivo, curioso y motivado, con ganas de hacer cosas, seguro de sí mismo.
  • En cambio, un niño que siempre pinta con los mismos colores, una y otra vez dibuje lo que dibuje, puede estar expresando una falta de confianza en si mismo y por tanto cierta inseguridad en todo aquello cuanto hace, incluso pintar.
Los colores pastel aplicados de forma ligera y uniforme se asocian a temperamentos más tranquilos y emotivos. Por el contrario los colores fuertes y marcados se relacionan con sentimientos intensos ya sean positivos (amor) o negativos (agresividad).
  • Los niños más entusiastas, los histriónicos y extrovertidos suelen preferir los colores cálidos y vivaces, a veces complementarios como azules o verdes.
  • Un niño demasiado irritable puede mezclar demasiado los colores, pintado uno encima del otro haciéndolos casi irreconocibles.
  • Un niño sentimental, siente predilección por los colores fríos y oscuros, mientras que un niño temeroso no suele colorear los dibujos y el obsesivo los elige con exceso cuidado sin desbordarse nunca.
Cuando nuestro pequeño, o cuando el niño en consulta, va a realizar un dibujo es recomendable que tenga la posibilidad de elegir los colores que prefiera, de este modo expresará sus emociones e irá descubriendo él mismo la correspondencia entre los objetos y los colores. Intentemos no corregirle o mostrar impaciencia ante el uso “incorrecto” de los colores ya que esto puede bloquear su expresión creativa.




Fomentar la creatividad mediante el dibujo y trabajos manuales, ayuda al desarrollo del aprendizaje y el equilibrio emocional del niño.

¿Qué significan los colores en el dibujo infantil? 
Interpretación del color en el dibujo infantil. 


Aunque los dibujos solo son un referente para conocer un poco más a los niños, es bueno ser observadores y prestar atención a cada detalle. Miremos ahora los colores que ellos utilizan en sus trazos. ¿Prefiere los tonos pasteles o los intensos?.

El color rojo indica intensidad, energía, vida, actividad, y en el lado negativo muestra agresividad, sobretodo si a la vez sus dibujos denotan conflicto. Con el amarillo también observamos creatividad, optimismo, curiosidad y extroversión.

Con la tonalidad naranja transmiten el deseo por interactuar con las personas, son niños sociables pero un poco impacientes. El color azul es sinónimo de equilibrio, armonía y especialmente es utilizado por los pequeños introvertidos.

El verde al igual que el azul sugiere tranquilidad pero también sensibilidad e intuición en los niños. El rosado ternura, el violeta tristeza en contraste con la paz y armonía que también puede significar.

Por otro lado, los colores oscuros como el gris muestran falta de seguridad en los pequeños, el marrón seriedad, o estabilidad, y el negro confianza en sí mismo en el lado positivo, pero también miedo o ansiedad en su significado contrario.


Veamos unos cuantos colores y su significado con algo más de detalle.

Rojo:

Si nos fijamos bien en los dibujos que hacen los niños podremos observar que este color es uno de los preferidos por los niños. Su significado está casi siempre asociado a la vitalidad, energía, valor, pasión, excitación y, en general, a todas las emociones humanas.

  • Si el niño lo utiliza de forma equilibrada en relación con otros colores es una señal de equilibrio emocional y de actividad controlada y saludable. 
  • Cuando el color rojo predmina sobre los demás colores, y siempre dependiendo de la edad del niño, podría estar indicando:
  • ambición, 
  • falta de autocontrol,
  • gusto por el riesgo,
  • irracionalidad, 
  • sexualidad prematura (según edad), etc.
  • Cuando el rojo es muy fuerte, dominante en el dibujo y se acompaña de trazos angulosos: 
  • hostilidad, 
  • agresividad,
  • transgresión de las normas e incluso violencia.
Verde:

El verde es un color principalmente positivo que asociamos a tranquilidad, reposo, esperanza, gusto por la naturaleza, sensibilidad, etc. Como ocurre con otros colores, puede tomar diferentes tonalidades. Desde el verde más claro (sosiego, sensibilidad) al más fuerte (decisión, esperanza) pasando por otras muchas tonalidades.
  • El predominio del verde o su utilización en elementos que no corresponde (por ejemplo para colorear el agua, cielo, etc.) puede, pero, señalar :
  • rebeldia, 
  • inconformidad, 
  • poca tolerancia a la frustración. 
  • También desajuste personal o emocional.
Amarillo:

El color amarillo en el dibujo infantil representa el conocimiento, la curiosidad y la alegría de vivir. El amarillo es un color que inconscientemente nos indica precaución y cautela.

El niño que lo utiliza suele ser :


  • expresivo,
  • generoso, 
  • extrovertido,
  • optimista y ambicioso. 
  • Si el amarillo forma parte, sin predominar sobre los otros, del dibujo, puede interpretarse en clave de energía, dinamismo, adaptación e incluso creatividad.
  • Si lo utiliza en exceso podría ser demasiado activo y exigente consigo mismo y con los demás. Es decir, si  predomina este color en el dibujo puede señalarnos la existencia de ciertas tensiones o situaciones de conflicto, normalmente en el entorno familiar o con alguna de las figuras de referencia (en especial el padre).
Naranja

Este color expresa necesidad de contacto social y público. El niño que prefiere este color suele ser impaciente y no le gustan los juegos de concentración. Sus gestos y su lenguaje son rápidos y precipitados.


Azul

El azul simboliza la paz, la armonía y la tranquilidadUtilizado con frecuencia por niños introvertidos. Si el azul no encaja bien en el dibujo significa que el niño se siente en un medio demasiado exigente y quiere un poco de paz.


En general, el azul es un color que transmite calma, serenidad, sensibilidad, ausencia de impulsividad, entendimiento, capacidad para reflexionar. 

  • El predominio del azul en el dibujo puede ser entendido como capacidad de control sobre uno mismo e inteligencia emocional. Algunos niños lo difuminan suavemente para crear el cielo o el mar (sensibilidad, afectividad).
Algunos autores afirman que un exceso de azul en los dibujos podrían significar un indicio de enuresis. Es posible que algunos niños representen así, inconscientemente, su problema de incontinencia nocturna.

Marrón:

El marrón es un color fuerte que puede adquirir diferentes tonalidades y en base a ello, tener un significado diferente. Vemos el marrón normalmente en los troncos de los árboles dibujados, representando el propio “yo”. 
  • Un predominio del marrón puede significar la necesidad de tener “los pies sobre la tierra”, visión realista de las situaciones, prematura responsabilidad. También tendencias agresivas (justificadas como defensivas) si la tonalidad es muy oscura.
El marrón también puede indicar, según contexto y configuración del dibujo: seriedad, persistencia, prudencia y también intolerancia.


Negro:

  • Un predominio de este color, nos indica una personalidad rebelde, emotiva, sufridora. También puede que melancólica, pudorosa o con la necesidad de destacar sobre los demás. Como vemos su interpretación deberá efectuarse en base a las claves contextuales del resto del dibujo ya que puede tomar diferentes interpretaciones.
  • Si el dibujo presenta predominio del negro en combinación del rojo, la hipótesis más probable es que se trate de un niño impulsivo con poca paciencia, hiperactivo, tendencias impulsivas y/o agresivas, especialmente si va acompañado de un trazo irregular, anguloso y fuerte.
Es importante interpretar con cuidado, estos son solo unas nociones sobre lo que los colores utilizados por nuestros pequeños podrían estar diciendo, pero como siempre digo en estos casos… no generalicemos ni nos alarmemos .


Por otro lado, debemos considerar otro aspecto importante que deberemos tener en cuenta al analizar el color de los dibujos infantiles es su idoneidad (a partir de los 7 años). Es decir, si el niño representa los diferentes elementos u objetos siguiendo su color real o no (por ejemplo el sol de color amarillo, el cielo azul, etc.). Un sol de color verde no lo podemos interpretar en clave de las características de ese color sino en el motivo del cambio por parte del niño (desconexión entorno, trasgresión norma, impulsividad, creatividad, llamar la atención, ser diferente, indicarnos alguna cosa oculta que debemos descifrar???). 


Recordar que este tipo de interpretaciones no constituyen un método científico y está sometida a errores de apreciación. No obstante, su interés reside en que resultan de gran utilidad para detectar posibles problemas en los niños de una forma poco intrusita, ya que ellos lo viven como un juego pero, al mismo tiempo, reflejan muchas de sus vivencias que de otra forma sería más difíciles de expresar.


Los dibujos, como material complementario, resultan imprescindibles para el psicólogo infantil pero no como única herramienta de evaluación y análisis.

Fuentes:


  • El dibujo infantill (Purificación González González)
  • http://www.psicodiagnosis.es

Debuxos infantís: 10 claves para interpretar os debuxos dos nosos fillos/as

Dibujos Infantiles: 10 Claves Para Interpretar Los Dibujos De Nuestros Hijos.
Autoría: Sara Tarrés
Republicado con autorización de: http://www.mamapsicologainfantil.com

  
A través del dibujo, incluso desde los primeros garabatos, los niños expresan algunos rasgos de su personalidad pero también sus miedos, sus emociones y su forma de ver el mundo. Los dibujos infantiles despiertan mucha curiosidad en los padres sobre todo cuando se enteran que pueden aprender a descifrar algo del mundo interior de sus hijos, de cómo ven ellos su familia, su relación con los demás miembros, sus preocupaciones o su modo de ser…



El dibujo infantil es una herramienta más que tenemos los profesionales, pero también los padres, para conocer mejor a los niños que nos llegan a consulta o sencillamente a nuestro hijo en su día a día. El dibujo infantil nos permite adentrarnos en el mundo interior de nuestros pequeños de un modo que de otra manera seria inaccesible, ya sea por lo pequeños que son y por tanto sus limitaciones lingüísticas y emocionales o bien por las barreras psicológicas que se interponen entre los más peques y nosotros, por miedo a que nos enfademos si nos cuentan algo que piensan que nos gustará, porque no saben cómo explicar lo que sienten,….

Los niños proyectan en sus dibujos todo aquello que no saben explicar.
Si nos fijamos bien veremos que cada niño tiene su modo particular de dibujar, de coger el lápiz, de hacer trazos o pintar, de disponer los elementos en la hoja, de ocupar el espacio, y todo esto nos permite vislumbrar un poco de su forma de ser y de su personalidad.

¿Cuáles son las claves para interpretar los dibujos infantiles?

En este artículo veremos unos cuantos elementos clave, pero primero de todo cabe destacar que no debemos obsesionarnos por los dibujos de nuestros hijos, ya que muchas veces no tienen más significado que el de pasar un rato divirtiéndose.



Cuando interpretamos un dibujo infantil solemos mirar varias cosas, entre ellas:




  1. el modo de sujetar el lápiz.
  2. Cómo ocupa el espacio.
  3. Cómo es el trazo, fuerte, débil.
  4. Qué forma tienen los trazos: curvos, angulosos, ..
  5. Dimensiones de lo que dibuja.
  6. Tachaduras y borrones.
  7. Los temas de los dibujos.
  8. Los colores elegidos.
  9. El tiempo que tarda en realizar el dibujo.
  10. La situación del dibujo en el papel.
Veamos uno por uno cada uno de estos elementos.


10 Claves para interpretar los dibujos

de nuestros hijos.

1. Cómo sujeta el lápiz

Una de las primeras cosas que hay que observar es cómo sujeta el niño el lápiz entre sus dedos.
  • Sujeción suelta: tenemos delante a un niño relajado y tranquilo.
  • Sujeción firme y apretada: denota tensión o nerviosismo.
2. Cómo ocupa el espacio

Como no podría ser de otro modo, debido al egocentrismo propio de los niños, observamos que el niño suele dibujarse siempre en el centro de la hoja, un modo de percibirse el centro del mundo, algo natural en los pequeños, mientras que alrededor ubica a las representaciones simbólicas relacionadas con su yo.


La forma en que ocupa el espacio nos habla sobre la manera en la que el niño actúa ante el mundo. 

  • Si dibuja en toda la hoja es un niño más extrovertido, dinámico, participativo, 
  • Si solo ocupa una parte de la hoja estaremos delante de un niño más retraído, tímido e inhibido.
A veces el niño ocupa la hoja deliberadamente, es decir que a veces dibuja en el centro y otras en una esquina, sin orden alguno. Es frecuente en niños irritables, con constantes cambios de humor y que normalmente se distrae con facilidad.


3. El trazo

Aquí lo que estamos observando es la presión que ejerce el niño sobre la hoja mientras dibuja. La presión que ejerce el niño en el trazo es una señal muy importante que refleja su temperamento.


  • Un trazo firme y continuo demuestra una personalidad segura con confianza en sí mismo. Una buena presión indica entusiasmo, voluntad y necesitad de movimiento. Cuando el trazo es demasiado fuerte o excesivamente fuerte denota agresividad.
  • En cambio, un trazo incierto y tembloroso demuestra una personalidad que necesita reasegurarse y busca constantemente la aprobación de los demás. Suelen ser niños más sensibles con baja tolerancia a las frustraciones. 
  • Un trazo débil, puede indicar también cansancio o falta de voluntad.
4. La forma de los trazos

  • Los trazos continuos de formas redondeadas demuestran un estado afectivo sereno, conciliador. Suelen denotar un espíritu dócil.
  • Los trazos interrumpidos de formas quebradas y puntiagudas demuestran tensión, impulsividad y desconfianza hacia los demás.
5. Las dimensiones del dibujo

Generalmente, el niño dibuja de tamaño más grande lo que le impresiona o es importante para él en ese momento, disminuye en tamaño u omite lo que para él es indeseable o carece de valor.

  • Si sus dibujos son grandes y ocupan buena parte del papel muestra cierta seguridad en sí mismo. Pero si son muy grandes podríamos concluir que es para llamar la atención (yo también existo).
  • Cuando vemos dibujos pequeños en las producciones de los niños, estos indican una menor necesidad de afirmarse. Normalmente se tarta de niños tranquilos, pero si los dibujos son muy pequeños puede mostrar una falta de confianza.
6. Tachaduras y borrones

En muchas ocasiones nos encontramos con niños que borran una y otra vez aquello que han dibujado, que lo tachan, que lo repiten una y otra vez, niños que nunca se acaban de sentir satisfechos con lo que han hecho. Se trata de niños con baja autoestima, que manifiestan a través de sus dibujos una falta de confianza en sí mismos, y su inseguridad provoca que borren y tachen sus dibujos constantemente.

7. La elección de los colores

Uno de los modos más visibles de observar cómo nuestro hijo o cualquier otro niño se plantea la vida es mediante la elección de colores que realiza cuando pinta. 

La elección del color en el niño puede depender de varios factores (su estado emocional, los colores que estén a su alcance en ese momento, el entusiasmo que despierte en él determinado color, la forma del lápiz…) Es común que el niño elija un color influenciado por alguno de estos factores y no use el color considerado “correcto” por los adultos, ya que su principal intención es expresar sus gustos o divertirse.


  • Un niño que escoge muchos colores es un niño alegre, expresivo, curioso y motivado, con ganas de hacer cosas, seguro de sí mismo.
  • En cambio, un niño que siempre pinta con los mismos colores, una y otra vez dibuje lo que dibuje, puede estar expresando una falta de confianza en si mismo y por tanto cierta inseguridad en todo aquello cuanto hace, incluso pintar.
  • Los niños más entusiastas, los histriónicos y extrovertidos suelen preferir los colores cálidos y vivaces, a veces complementarios como azules o verdes.
  • Un niño demasiado irritable puede mezclar demasiado los colores, pintado uno encima del otro haciéndolos casi irreconocibles.
  • Un niño sentimental, siente predilección por los colores fríos y oscuros, mientras que un niño temeroso no suele colorear los dibujos y el obsesivo los elige con exceso cuidado sin desbordarse nunca.
8. Los temas del dibujo

El dibujo libre, es decir, que los niños dibujen lo que ellos deseen, es una buena forma de que expresen sus deseos y motivaciones en un momento dado, pero los temas que más nos ayudan a conocer mejor cómo se ven ellos ante el mundo son: un árbol, la figura humana y la familia de los que trataremos en un próximo artículo.

9. El tiempo invertido


El tiempo que tarda en dibujar y entregar su producción artística, además de demostrar su habilidad psicomotriz nos da también cierta idea de cómo es este niño: ansioso, impaciente, tranquilo, calmado o relajado.
  • Los niños que van demasiado deprisa y entregan el dibujo antes de terminarlo demuestran su impaciencia, por lo que tratan de deshacerse de la tarea lo antes posible, quizás porque hayan perdido el interés en el dibujo o por que ya no les resulta placentero.
  • Por el contrario, aquellos niños que van lentos, excesivamente despacio y se entretienen en los detalles irrelevantes, pueden estar indicando cierta inestabilidad, inseguridad o baja autoestima. Normalmente son niños que están muy pendientes de lo que los demás piensan sobre ellos y esto les genera mucha inseguridad, influenciables y vulnerables.
  • Por último, podríamos encontrar otro grupo de niños que se entretienen con detalles relevantes a los que dedican mucha atención, son niños meticulosos, persistentes e incluso un poco tozudos, que se empeñan una y otra vez en dejar claro aquel detalle en el que se han centrado.
10. La situación del dibujo en el papel

La forma de colocar el dibujo en el espacio nos da también una idea sobre cómo es nuestro hijo o en qué se está centrando en ese momento concreto mientras dibuja, así podemos interpretar:
  • Espacio superior: representa la cabeza, intelecto, imaginación, curiosidad y deseo de descubrir cosas nuevas.
  • Espacio inferior: representa las necesidades físicas y materiales.
  • Lado izquierdo: los pensamientos del niño giran alrededor del pasado. Esta preocupado por algo del pasado o recuerda algún acontecimiento feliz
  • Centro: representa el momento actual. No siente inquietud ni inseguridad
  • Lado derecho: el niño piensa en el futuro.
Podríamos hablar de algunos otros aspectos del dibujo infantil que nos aportan más datos sobre cómo son nuestros hijos, pero esta es una primera aproximación. 

Cabe señalar y remarcar que debemos evitar caer en el error de generalizar, muchas veces los dibujos no significan nada o son solo la expresión de un malestar puntual. Por ejemplo:


  • Puede ser que un día nuestro hijo esté especialmente intranquilo y empiece a dibujar con trazos fuertes y angulosos, borre y tache y repita una y otra vez lo que está haciendo, mostrándose agresivo, inseguro e impaciente. Pero ese dibujo puede que solo sea producto de algo puntual, de un mal día, de algo que le inquieta y que plasma y exterioriza mediante el dibujo. 
Lo que quiero decir con esto es que evitemos generalizar la producción artística de un día y empecemos a pensar que nuestro hijo al hacer un dibujo como el que he descrito tiene una personalidad agresiva e insegura … Lo que detectamos al observar este dibujo es el aquí y ahora, un miedo, un temor, una frustración, … En cambio si siempre que dibuja lo hace de este modo entonces podríamos ver esta tendencia o estos rasgos de personalidad en nuestro hijo.



Recordemos que los niños pueden ir modificando o alternando su forma de dibujar según el momento que estén viviendo. La clave está en detectar posibles miedos, ansiedades y preocupaciones para poder ayudarlos a superarlas.


Si hay algo que nos inquiete especialmente sobre nuestro hijo, hay especialistas a los que podemos recurrir.



Fuentes: www.bebesymas.com / El dibujo infantill (Purificación González González)

Síndrome da Chave Colgada

Autoría: María Eugenia Daney
Republicado con autorización de: http://www.educapeques.com


Síndrome de la Llave Colgada: Muchos psiquiatras afirman que el síndrome de la llave colgada es característico de las nuevas generaciones; aquellas donde los niños de 8 o 9 años llevan la llave colgada al cuello pues pasan todo el día sin compañía.

Es cierto que las necesidades económicas y la devaluación de los salarios a nivel mundial obliga a que los niños pasen cada vez más horas solos. Así, un niño de 8 o 9 años puede encontrarse con la obligación de “preparar el desayuno para sus hermanos menores, asearlos y llevarlos a la escuela. Luego regresan, almuerzan y continúan toda la tarde solos”.

Consecuencias del Síndrome de la llave colgada

Al no tener contacto con los padres, los niños aprenden a manejarse solos durante el día. En muchas ocasiones, los padres llegan exhaustos luego de una larga jornada de trabajo y ni siquiera tienen las fuerzas necesarias para dialogar con sus hijos, cuando estos no llegan a altas horas de la noche y los niños ya se encuentran durmiendo.
En cuanto a la relación de padres e hijos, los niños van perdiendo respeto y autoridad por sus propios padres, pues ellos no están presentes durante el día. Las consecuencias del síndrome de la llave colgada dependerán particularmente del tipo de niño, pero generalmente los niños pueden volverse un tanto agresivos o soberbios hacia sus padres o presentar rebeldía por la falta de autoridad

 Niños desafiantes y desobedientes. ¿Por qué son desafiantes y desobedientes?
Al ser niños pre-adolescentes, esto genera una distancia en el vínculo padres e hijos y, con la llegada de la adolescencia, éste vínculo se vuelve aún más difícil.
“A menudo, los niños que padecen el síndrome de la llave colgada suelen niños solitarios y sienten que sus padres no les quieren”

El Rol de los amigos

Los amigos, pasan a ocupar el papel o rol de la familia. Se afianzan los lazos de amistad con ellos, pero el problema radica en que no siempre las compañías de los niños son acordes a su edad. Así, muchos dejan de cuidar a sus hermanos menores y con solo 13 o 14 años “salen a beber con sus amigos a la calle”.
Frente a esta situación, los padres no tienen autoridad con el niño puesto que no están nunca con ellos y desconocen incluso el tipo de amistades que ellos frecuentan.

Otros aspectos del síndrome de la llave colgada

  • La mala alimentación y la falta de actividad física
Muchas veces los niños son quienes deben aprender a cocinar y no respetan los horarios de comida. Esto se traduce con frecuencia en una mala alimentación, consumo de comida rápida (comida chatarra) con exceso de calorías o anemia infantil.
Por otra parte, en muchos casos, los niños no tienen el incentivo de realizar por sí mismos, actividad física, lo que trae un aumento de peso en niños pre-adolescentes con tendencia a la obesidad, sin mencionar las consecuencias que la obesidad y la falta de actividad física producen en todo el organismo, muchas veces irreversible.

  • Niños que no se sienten amados
A menudos suelen ser incapaces de sentir amor por los demás, puesto que ellos mismos no se sienten amados y cuidados por sus propios padres.

  • Ansiedad de evitación
Algunos niños intentan aislarse y evitan así cualquier tipo de situación que les provoque estrés puesto que, muchas veces desconocen cómo deben afrontar las situaciones cotidianas de la vida.

  • Ataques de pánico o crisis de angustia
Esto puede desencadenar en un comportamiento adulto inseguro. A menudo la angustia puede ser tan grande que los niños comienzan a tener pequeñas alucinaciones.

  • Trastornos de adaptación
Esto se debe a que el niño tiene responsabilidades que no son acordes a su edad.

“Basarse en la buena y efectiva comunicación con nuestros hijos, brindándoles afecto, demostrando interés y tiempo con ellos es condición indispensable para evitar este síndrome”